miércoles, 13 de marzo de 2019

Te vuelvo a respirar... 

Recorro esa callecita adoquinada,
El corazón se me acelera...
Pienso que es la altura.
Me detengo.
Respiro hondo pero es en vano...
Los latidos se apresuran.

Cierro los ojos,
Los levanto al turquesa profundo de ese cielo,
Y entiendo...
¡Es que te vuelvo a respirar!

Estás en el aire,
Y en los colores
Amarronados y coloniales...
En las piedras, las veredes,
En todo...

Mi corazón, ya tranquilo,
Siente el abrigo
Y, entonces, 
Emprende nuevamente el viaje...
YA SÉ DÓNDE ENCONTRARTE OTRA VEZ